Hohenlohe

En los palacios, iglesias y pintorescas ciudades descubrirá verdaderas joyas, mientras que haciendo largos paseos por las llanuras y los bosques encontrará paz y tranquilidad. Hohenlohe ofrece, con sus productos de alta calidad, las mejores condiciones para gozar de las vacaciones.

Un panorama cultural original entre Jagst, Kocher y Tauber

El antiguo condado de los condes de Hohenlohe, quienes dejaron su huella durante siglos en esta zona, constituye el núcleo de la región del noreste de Baden-Wurtemberg.

Kocher y Jagst son las arterias principales de la zona, la cual se puede explorar preferiblemente con bicicleta o piragua. A lo largo de los valles fluviales hay numerosos palacios, capillas y ciudades que bien merecen una estancia. El contraste entre los viñedos del Valle Kochertal y las prístinas llanuras de Hohenlohe, es espectacular. Gracias al inconfundible panorama y al aire puro, los visitantes pueden respirar hondo y encontrar tranquilidad y relajación.

Región para gourmets Hohenlohe: tradición con calidad

Diligencia en la crianza y estrictas normas de calidad son la base del éxito del Cerdo de Schwäbisch-Hall y del “Boeuf de Hohenlohe”. En el siglo XVIII, el “Boeuf de Hohenlohe” se vendía hasta en los mercados de Paris. Hoy día la cría de dicho ganado vacuno está sujeta a estrictas reglas: crianza en dehesas en verano, establos abiertos y forraje regional en invierno. El  Cerdo de Schwäbisch-Hall casi se había extinguido cuando la Cooperativa Agrícola de Schwäbisch Hall se empeñó con éxito en preservar esta raza de carne tan sabrosa.

Todo un descubrimiento en Jagsttal

Sobre el río Jagst se alza el Palacio Langenburg, un punto de encuentro para la gente interesada en la cultura, los amantes de los jardines, y los fans de los coches de época. El origen del palacio está en la época de los Staufer. Los condes de Hohenlohe reconstruyeron el castillo en un representativo palacio renacentista con magníficos jardines. Aquí se encuentra también el “Museo Alemán del Automóvil del Palacio Langenburg”, cuya colección se compone de más de 60 raras y valiosas piezas de exposición.

El Monasterio Schöntal es uno de los monasterios barrocos más bellos de Alemania. La escalera con sus oscilantes barandillas y sus magníficos frescos en el techo, son una joya del rococó. Solo un poco más abajo del río Jagst, en Jagsthausen, pasó su infancia Götz von Berlichingen. En el marco del Festival del Castillo de Jagsthauser, cada año se representa aquí la obra “Götz von Berlichingen” de Goethe.

Bienestar a lo grande y cosmética muy especial

En medio de los bosques de la planicie de Hohenlohe, se encuentra el hotel de lujo Friedrichsruhe. El antiguo palacete del conde de Hohenlohe fue convertido en un refugio para quienes buscan tranquilidad, y ofrece, además del parque con su viejo y bello arbolado, moderno confort y exclusivos tratamientos de salud y belleza, así como un campo de golf. Quien desee conocer un producto de belleza muy especial, en Friedrichsruhe puede comprobar la eficacia del vino: a base de las sustancias del vino de Hohenlohe y del aceite de pepitas de uva concentrado, se elabora la serie de cosmética “San Vino”.

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